Raphael iluminó Puebla

Gracias a su gira internacional “Lo mejor de mi vida”, Raphael arribó a suelo poblano para compartir con sus fieles seguidores un “show” innovado, al hacerse acompañar sólo de un pianista y dejando casi al desnudo su voz, la cual al interpretar las primeras melodías, se echó a la bolsa a los presentes

Puebla. Cobijado entre múltiples ovaciones otorgadas por alrededor de 3 mil fans, Raphael presentó en el auditorio del Complejo Cultural Universitario (CCU) la noche del miércoles, “lo mejor de su vida”; “El Divo de Linares” se hizo acompañar simplemente de un pianista, situación que dejó al descubierto su voz, y sólo con eso, llenó el escenario.

Durante más de 160 minutos de recital, el cantante siempre tuvo en mente a su compositor “fetiche” -como él lo nombró-, Manuel Alejandro, con quien empezó su carrera en la década de los 60, sin embargo Armando Manzanero y Carlos Gardel, también estuvieron presentes con temas como “Adoro” y “Volver”, mismos que fueron parte de los 41 temas que integraron su espectáculo.

Y tal como lo ha hecho desde el inicio de esta gira de nombre “Lo mejor de mi vida”, en el Auditorio Nacional durante los días 24 y 25 de febrero, Miguel Rafael Martos Sánchez, como es su nombre real, dio inicio de manera muy puntual a su concierto, vestido sencillamente con pantalón y camisa negra, y con “A veces me pregunto” como primer tema de la velada.

“Yo sigo siendo aquél” y “Mi gran noche” llegaron antes de que Raphael pronunciara a su audiencia compuesta por hombres y mujeres que le han seguido la pista durante su trayectoria musical extendida por más de 50 años, que “me encanta ver en la República de México, teatros cada vez más hermosos, esto es impresionante, yo nunca había cantado aquí”.

Indicó que “este concierto es hacerle homenaje a mi autor fetiche, ustedes conocen todas sus canciones”, se refería a Manuel Alejandro y continúo con “Digan lo que digan”, la cual dijo “indudablemente es una de las grandes canciones que él y yo tenemos, hay otras que los muy fan si conocen, pero el público en general no y yo quisiera que descubrieran la labor de esta mancuerna que hemos tenido por años”.

Así continuo con “Tu Cupido”, la primera canción que Manuel Alejandro le escribió en su vida, siguió “Casi, casi”, la segunda, en seguida “Todas las chicas me gustaban” y “A pesar de todo”, con unas letras muy inocentes “propias de la época -año 61 y 62-, pero nos fuimos poniendo un poco más serios y empezaron a salir canciones con otra consistencia”, dijo antes de entonar “Los hombres lloran también”.

SU MEJOR REPERTORIO

“Ella ya me olvidó”, “Inmensidad”, “Tú volverás”, “Ahora”, “La noche”, “Me estoy quedando solo” y “Amo”, también llegaron para deleite de los miles ahí reunidos, a quienes expresó “ustedes hacen que las canciones sean históricas, yo cariñosamente les llamo ‘la joya de la corona’, porque son joyas todas ellas…, para el compositor Manuel Alejandro aquí va un ramillete grande de flores”.

Raphael también cantó otras grandes como “Hablemos del amor”, “Estuve enamorado de ti”, “Cuando tú no estás”, “Desde aquel día”, “Enfadados”, “Que me importa”, “Eso que llaman amor”, “Maravilloso corazón” y “Somos”, mientras se paseaba por la estructura que formaba un semicírculo de escaleras al centro del escenario.

“Adoro” de Armando Manzanero y “Volver” de Carlos Gardel, sonaron al principio y al final -respectivamente- de la siguiente parte del “show”, compuesta por los también éxitos “Payaso”, “Amor mío”, “Nostalgias” y “Balada por un loco”, mientras el público se paraba entre tema y tema para aplaudirle de pie y gritarle piropos como “eres único Raphael”.

“Estar enamorado”, “Para volver a volver”, “Un día más”, “En carne viva”, “Escándalo”, “Ámame”, “Qué sabe nadie” y “Balada triste”, anunciaban la recta final del “show”, sin embargo, quien cumplirá 69 años de vida el próximo 5 de mayo, no se fue sin dejar satisfechos a sus seguidores con “Yo soy aquel” y “Como yo te amo”.

Finalmente al decir la frase “México, te amo tanto, tanto, tanto”, llevó hasta el éxtasis a sus seguidores.
-Síntesis / Foto: Chino Lemus